Razón del parón del Fútbol Base y conclusión final

El fútbol base de las comunidades autónomas de Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja o Cataluña entre otras han dicho basta. Se ven en peligro de desaparición. El fútbol modesto cogido por alfileres. El motivo es la posible regularización de todas las personas que trabajan en el deporte que no sea profesional. Es decir, no solo al deportista, si no a todos los miembros relacionadas con la entidad, ya sea ésta dedicada al fútbol, baloncesto o cualquier otro ámbito.

La cobertura legal en la que se ampara el Gobierno es la disposición adicional decimosexta de la Ley 14/2013, conocida como la Ley de Emprendedores. Tal disposición cita así:

“En el plazo de 4 meses desde la aprobación de la presente Ley el Gobierno procederá a realizar un estudio de la naturaleza de la relación jurídica y, en su caso, encuadramiento en el campo de aplicación de la Seguridad Social de la actividad desarrollada en clubs y entidades deportivas sin ánimo de lucro que pueda considerarse marginal y no constitutivo de medio fundamental de vida”

Para cumplir esta disposición se constituyó un grupo de estudio que ha expuesto dos posibles soluciones a estos clubes:

  1. Realizar contratos a tiempo parcial con los deportistas
  2. Firmar un acuerdo de voluntariado con el jugador

Si bien el Gobierno deja clara su intención de dar una mayor cobertura y protección a estos deportistas, a mi parecer empeora la situación tanto de ellos como de los clubes en ambos supuestos:

1. Si se elige contratar a tiempo parcial

De contratar mediante este medio los gastos se elevarían de manera considerable en los clubes. Imaginemos no solo los veinticinco deportistas, de media en una primera plantilla en el fútbol , contratados bajo esta modalidad. Sumemos a él, la persona encargada del área financiera, el jardinero, el masajista.. e incrementemos al sueldo las cotizaciones a la Seguridad Social (que es en lo que realmente incide el Gobierno). Un gasto, a mi parecer, imposible de asumir por clubes ya de por si en una difícil situación económica, cuando el público asistente a los encuentros de Tercera División escasea temporada a temporada.

2. Firmar un acuerdo de voluntario

La otra cara de la moneda, los clubes se benefician y los deportistas se empobrecen. Hasta ahora periódicamente el jugador recibía una retribución, pero si se llega a regularizar no podrían recibir ningún importe salvo que fuesen contratados a tiempo parcial. La solución, si deseasen seguir con su carrera, firmar un contrato de voluntariado con todos los requisitos que se exigen por ley. Lo único salvable de esta situación para el futbolista, es que se podrían compensar los gastos ocasionados, como por ejemplo el desplazamiento para jugar al partido o cualquiera otro que no tenga como motivo (y se reitera por parte del Gobierno) una mera retribución que indique una relación laboral entre futbolista y entidad.

Conclusión

En mi opinión, de entrar en vigor lo que se pretende, dejaría fuera de combate a una de las dos partes, ya sea a los clubes o a los deportistas, a los cuales (éstos últimos) se pretende defender desde el Gobierno.

La solución pasa por crear un texto específico para el fútbol base unitario para todo el territorio y no por Comunidades Autónomas (algo que podría ocurrir viendo antecedentes en otras materias jurídicas), consensuado entre las partes o de no conseguirse ir por una vía mixta, pero que podría causar conflictos no solo en el vestuario, si no en la entidad, además de empobrecer la calidad de estas divisiones: contratar a ciertas personas a tiempo completo y firmar acuerdos de voluntariado con otros tantos. Eso si, sin un mayor importe de subvenciones, no serían muchos los contratados.

Sin duda un tema que daría para escribir páginas y páginas, y que he intentado resumir de lo manera más escueta y clara posible.

Fútbol Base

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