Futbolistas contra el dopaje

La lacra del siglo XXI en el mundo del deporte es, a buen seguro, el dopaje. En el fútbol, bajo sospecha y en el punto de mira del ámbito deportivo desde un tiempo a esta parte, se han dado algunos destacados casos de dopaje.

El futbolista debe saber que él es el máximo responsable de las sustancias que consume y que de poco le servirá jurídicamente alegar que no sabía lo que le suministraba el médico del equipo en un momento determinado.

Desde las fórmulas “mágicas” utilizadas para reponer por algunos nutricionistas en el descanso de los partidos, hasta bebidas energéticas pasando por el consumo de ciertos fármacos alegando determinadas patologías; las prácticas sospechosas y susceptibles de ser sancionadas en el fútbol son diversas.

Se considera dopaje a la toma o aplicación de sustancias prohibidas y/o prácticas no autorizadas por parte del futbolista, con el fin de modificar su rendimiento, que pueden incluso resultar peligrosas para la salud.

Tanto las ligas europeas como la propia FIFA llevan años persiguiendo el dopaje en el fútbol, realizando para ello numerosísimos controles, incluso algunos a horas intempestivas, a los futbolistas.

Habitualmente se realizan analíticas de orina, en las que FIFA requiere normalmente de 75 ml de la misma para llevar a cabo el control.

El listado de sustancias prohibidas que entró en vigor el 1 de enero de 2006 y que restringe su uso en competiciones nacionales e internacionales de fútbol así como enfrentamientos de selecciones nacionales es el siguiente:

  • Agentes anabolizantes, tanto exógenos como endógenos.
  • Hormonas como EPO, Factores de Crecimiento, Insulina, Gonadotropinas, Corticotropinas;siempre y cuando la concentración analizada en el momento de la competición sea superior a la normal
  • Beta-agonistas, salvo excepciones como Formoterol, Salbutamol, Salmeterol y Terbutalina utilizadas bajo control y prescripción médica.
  • Antiestrógenos.
  • Diuréticos.
  • Autotransfusiones sanguíneas.
  • Dopaje genético.
  • Estimulantes, como la Cocaina o la Sibutramina entre otros.
  • Narcóticos, donde se incluyen los derivados mórficos.
  • Cannabinoides.
  • Glucocorticosteroides, salvo los necesarios bajo prescripción médica.

Nutrición

Deja un comentario