Entrenamiento fútbol

Muchos entrenadores novatos se preguntan cómo preparar un entrenamiento de fútbol, ya que es una de las tareas más importantes en el día a día en un equipo y tiene una incidencia directa en la mejora de los jugadores y los resultados.

Por ello, en la formación de los entrenadores hay un apartado específico para la preparación de entrenamientos, ya que son muchos los factores que entran en juego y hay que seguir una serie de pautas para evitar que las sesiones sean demasiado aburridas o no lo suficientemente exigentes. De la misma manera, es imprescindible tener precaución con las cargas de trabajo para evitar lesiones.

La planificación de entrenamientos en fútbol

Lo primero de todo es conocer bien a la plantilla y tener claros los objetivos de la temporada. Evidentemente, no se entrena de la misma manera en categorías de formación, donde cada jugador tiene su propio nivel de desarrollo, que en equipos de élite. En ese sentido, generalmente antes de la pretemporada, debería hacerse un análisis de las condiciones físicas y técnicas de cada uno de los miembros para saber en qué aspectos del juego incidir.

Sin duda, la adaptación a ese grupo de trabajo es fundamental, ya que un entrenador debe ser los suficientemente versátil como para modificar sus ejercicios habituales si las características de la plantilla así lo requieren. En tal caso, cierta labor de «reciclaje» es necesaria y por ello los buenos entrenadores siempre están formándose e interesándose por métodos de entrenamiento de otros equipos.

Aunque a veces se dé por supuesta, la tarea de planificar entrenamientos de fútbol no es tan sencilla y requiere su tiempo. Por ello, en ocasiones es el entrenador asistente quien se encarga de parte de esta tarea. Claramente, esta es una de las maneras de ir mejorando como preparador de un equipo, y no se debe tomar a la ligera. Igualmente, sería conveniente consensuar, al menos en cierta medida, la intensidad de las sesiones junto con otros miembros del staff técnico, como pueden ser el preparador físico y el fisioterapeuta. Así se minimiza el riesgo de lesiones y que se trastoquen los planes.

No solo trabajo físico, también psicológico

Por otro lado, no se puede obviar el efecto que tienen los entrenamientos a la hora de conseguir una mayor cohesión en el grupo. Es ese trabajo del día a día lo que permite que los jugadores se conozcan mejor sobre el terreno de juego, de forma que deben tratar de incorporarse rutinas y ejercicios que fomenten en ese vínculo que después se trasladará a los momentos más exigentes en los partidos.

Igualmente, los momentos previos y posteriores a las sesiones de entrenamiento también potencian la unión de los jugadores, y un buen ambiente en el vestuario se convierte en un factor determinante en los equipos del éxito. Si bien ahí el papel del entrenador está algo más limitado y quizá deba apoyarse en los capitanes, la gestión de lo que sucede fuera del terreno de juego es providencial.

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